En primavera y sobre todo verano, parece que nos apetece más transformar el estilo de nuestro hogar hacia algo más fresco y ligero, en el que los colores claros y suaves que recuerdan al mediterráneo son más predominantes. Durante esta época, es en terrazas, porches, jardines o balcones donde se traslada la vida en casa para disfrutar del aire libre, la bonita luz del periodo estival y agradables reuniones familiares. Una distribución sencilla junto a una decoración poco recargada, en la que los materiales naturales cobran mayor protagonismo ayudarán a potenciar la sensación. Cómodos sillones alrededor de una mesa que anime a descansar, a conversar y a relajarse con un buen libro es siempre una de las mejores opciones, y el mimbre y el algodón, una de las combinaciones ganadoras. El toque de color lo conseguiremos con una profusión de cojines de colores suaves en tonos azules y amarillos para recordar el sol, la playa y el mar. Y para completar el conjunto, nada mejor que los detalles de decoración más estivales como plantas, jarrones de cristal, y objetos con referencia marinas que aumentarán la sensación de comodidad y frescor que buscamos.